Me esta matando, se dieron un par de cosas en mi vida que me terminaron de dejar clavado en el medio de la nada. Estoy muerto, eso es lo que pienso, todos estamos muertos si amplio el concepto. No siento nada, no estoy hablando de desamor, bronca, frustración, resignación o simple y hermosa tristeza, simplemente estoy perdiendo la capacidad de sentir, estoy aburrido de lo que pasa, lo que paso y lo que puede llegar a pasar en mi vida. Y si llego a sentir algo por pequeño que sea, busco desesperadamente guardarlo en un frasco para poder estudiarlo, juzgarlo, tenerlo a mano como algo de donde agarrarme, cosa que por supuesto, acaba con toda autenticidad de sentimiento. Lo que me lleva a pensar que a fin de cuentas los sentimientos son simples y burdas alteraciones químicas del cerebro, que a fin de cuentas soy o somos cachos de carne. No se, voy a exponer fríamente un par de grietas existenciales:
-¿Es todo una farsa generalizada que abarca a todo ser humano o soy yo el único imbecil que se murió por dentro? ¿Cuál de los dos casos seria el peor?
-¿Por que no puedo sentir amor por alguien que no me atrae físicamente? ¿Soy el único infeliz? (Eso si que no lo creo) ¿No se supone que el amor, supuesto sentido de la vida, es una configuración química particular del cerebro, o desde la psicología de Freud, un estado de equilibrio entre pulsiones sexuales y pulsiones tiernas que puede llevar a un estado similar a la hipnosis? ¿Siendo así lo que me atormenta es que siendo una persona superficialmente desagradable no obtendré jamás el amor de nadie? (o sea, si sos feo nadie te quiere y te lo mereces porque vos no querrías a alguien feo) ¿O el hecho de plantearme estas cuestiones horriblemente superficiales lo que me mata? ¿Por qué soy tan brutalmente susceptible anímicamente a una cuestión tan frívola como el lugar físico en el que me encuentro?
-Si soy yo el que falla ¿Nací maldito? ¿Algunas de las cosas que me pasaron últimamente me hicieron así? ¿Mi constante inactividad hace que pierda por desgaste la capacidad de sentirme bien cayendo así en un circulo vicioso de ocio? ¿Esto último no implicaría entonces que el ser humano funciona forzándose a sacrificar parte de su tiempo y energía a cambio de ficticias sensaciones de sentido que nublan la razón impidiéndole distinguir el absurdo de la existencia?(Ergo, laburas como un pelotudo todo el tiempo manteniendo tu cabeza ocupada para que no te metas en estas cuestiones, y cuando tenes tiempo libre estas cansado y te dejas llevar por las drogas que fabrico tu cerebro mientras no lo usabas. Y al no laburar o ante cualquier exceso de ocio, como ser en un día domingo se produce un desequilibrio)
-¿Es este el verdadero origen de mi angustia o la angustia misma es otra puta reacción química del cerebro?
No, este no es otra mierda narcisista de mi parte, de hecho me rompe terriblemente las bolas escribir esto, no tengo ganas en absoluto. Tengo ganas de dormir y limpiar mi cabeza, pero por supuesto que no puedo, porque esta mierda duele. Y no como melancolía o tristeza. Duele como la puta madre, explícitamente. Y no se como carajo sacarlo de mi cabeza, este es un intento.
Sobre el sinsentido de la existencia aclaro que no puedo creer en eso, y tal vez esto sea lo que mas me jode. No por una ciega y pelotuda devoción religiosa, sino por la más fría de las deducciones matemáticas. Porque la idea de que este universo, al menos estas putas tres o cuatro dimensiones sean una miserable casualidad es matemáticamente improbable. O sea, ¿Qué posibilidades numéricas hay de que la existencia misma se imponga sin razón alguna sobre la nada? ¿PARA QUE? Entiéndase, ¿Por qué de la nada de golpe surgiría la existencia sin razón alguna? ¿No seria infinitamente mas fácil que la nada siguiera siendo nada? Salteándonos un toque la física cuantica que a fin de cuentas plantearía lo mismo, digamos sin vueltas que 0 = 0 y que 0 no puede ser igual a 1 ni a 2 ni a 3. No, no creo en dios, o al menos no en el concepto ultra superficial que existe de dios.
Y si lo pienso bien esta conclusión no me provoca alivio precisamente…
domingo, 19 de agosto de 2007
domingo, 1 de julio de 2007
Dazed & Confused!
Ultimamente la cara de todos los que me rodean me da a entender una sola cosa.
El amor es una mierda
Yo por mi parte puedo decir que eso es lo ultimo que escuchas en tu cabeza antes de que veas como de un saque todo se convierte en piedra, un paisaje bastante desoloador. Lo que viene despues es una constante confusion, sentis que vas por la vida asi como... bah, yo me acuerdo del video de Moby en el que ves al pelado viajando en el asiento de atras de un auto que no tene conductor. Ehhhhhh... acasta':http://www.youtube.com/watch?v=qOilkZYXvHY, algo mas o menos asi. Hace ya bastante tiempo que me vengo sintiendo asi.
Pues bien:
Este en mi intento de seducción berreta…
Naaa…. Hoy no
Tal vez un legado irremediablemente superficial de uno de tantos dias de sobra o desperdiciados tambien irremediablemente.
Mhhhhhhhh…. O no? Bueno, al menos no como la fecha que tecnicamente acaba de comenzar, en la que me depara un lunes rebosante de mediocridad cotidiana, sazonada con cantidades de decepciones personales que no voy a detallar solidamente en este espacio, y por supuesto, la infaltable sensación de no estar llegando a ninguna parte. Y aclaro antes de que venga alguien corriendo al grito de “usted es un quejoso histérico amargado bueno para nada”, que el tono ya hastiantemente oscuro y desesperanzado de lo que escribo tiene su fundamento primordialmente en el hecho de que es en esta textura literaria en la que me muevo con mayor fluidez, creo. Con esto quisiera da a entender de una vez por todas y de manera concreta que si su noble servidor se encontrara de mejor humor, en este momento estaria sabiamente intentando conciliar el sueño o mirando algun corto poco serio y pretencioso de los que abundan a estas horas en la tv, y no friendo lentamente su cerebro a escasos centímetros del monitor, con una deliciosa seguidilla de videos de fondo entre los que se leen nombres como Toto o Billy idol, tratando de expresar sumergido en el deprimente ambiente virtual del procesador de texto vaya uno a saber que cosa. De una u otra manera se que mañana inevitablemente me levantare una hora después de lo programado, me pegare un baño de mala gana y luego contemplare inerte la matanza salvaje de un indefenso pajarito a manos de mi implacable gato, sin poder hacer nada para evitarlo a tiempo porque pues, bueno, se me quemaban los varenikys, y Tarugo se veía muy, muy enojado. Pero bueno, volviendo o intentando volver al borroso y poco consistente disparador expresivo del momento, que por cierto ya paso hace rato, la cuestión seria que el día de hoy, o mejor dicho, ayer no se sintió como un domingo tradicional, con lo que no estoy queriendo decir que haya ocurrido algún acontecimiento importante sino mas bien todo lo contrario, Ya mismo doy por entendido que la fecha en cuestión no carga consigo ningún elemento sustancial de contraste al cual referirme.
Es una sensación de ahogo en realidad, un mareo emocional, no saber donde estoy parado. No.
No simplemente eso, hay algo atrás, o mejor dicho, no hay NADA atrás., un vació enorme. Para ilustrarlo de manera mas colorida diré que en algún punto de la avenida Meeks (si preguntan que diablos hacia ahí, explico antes que nada que ante estas situaciones emocionales tiendo a alejarme de los lugares físicos obvios y caminar a la deriva o casi) me di cuenta de que si no fuese por mi propia conciencia y el espacio físico que ocupa mi cuerpo prácticamente no existo. No se por que me puse a pensar en semejante pavada existencialista, pero no lo encare desde el ángulo filosófico como dictan mis costumbres de improductividad, sino desde el lado anímico, por el cual es de imaginarse que la conclusión no me cayo nada bien.
Y para teminar de mambearlo a usted, amable lector, le explico que tal fecha transcurrio hace como un mes y medio o dos y que gran parte de este texto fue desempolvado solo para fusionarse con quiza la mas insustancial catarsis jamas escrita, conformando asi una bochornosa estetica de enredo espacio-temporal. Como sea, poco impota a esta altura de la noche, vamos a salir gente?
Digo porque ustedes se quedan clavados ahi armando oooooootro mientras se van haciendo las tres de la mañana y sigue sin pasar nada, no sea cosa de que terminemos empacados como sardinas en un pequeño y aplastado 160 que se queda a severas cuadras del tio bizarro como paso dos o tres semanas despues, y yo sin dormir caigo en el aula con todo el olor a cerveza del mundo solo para celebrar una indudablemente gloriosa victoria contra la unla, escuchando interminables soliloquios barrocos de organo que me traen a la cabeza los cuelgues de in-a-ganna-da-vida. Pero ¿en que se puede pensar cuando suena de fondo este derroche (in) progresivo? Abro los ojos entonces y lo primero que veo no podia se otra cosa que esa mano pasandome una botella del mas espantosamente empalagoso licor de ya ni me acuerdo que. Es curiosa la manera en la que los escalofrios del apocalipsis van creciendo adentro mio a medida que voy levantando la mirada, clara señal de...
...de que sera mejor apurar el trago, quemarme un poco la garganta y callar esas vocesitas. Despues de todo al menos siento que estoy un poquito mas vivo.
El amor es una mierda
Yo por mi parte puedo decir que eso es lo ultimo que escuchas en tu cabeza antes de que veas como de un saque todo se convierte en piedra, un paisaje bastante desoloador. Lo que viene despues es una constante confusion, sentis que vas por la vida asi como... bah, yo me acuerdo del video de Moby en el que ves al pelado viajando en el asiento de atras de un auto que no tene conductor. Ehhhhhh... acasta':http://www.youtube.com/watch?v=qOilkZYXvHY, algo mas o menos asi. Hace ya bastante tiempo que me vengo sintiendo asi.
Pues bien:
Este en mi intento de seducción berreta…
Naaa…. Hoy no
Tal vez un legado irremediablemente superficial de uno de tantos dias de sobra o desperdiciados tambien irremediablemente.
Mhhhhhhhh…. O no? Bueno, al menos no como la fecha que tecnicamente acaba de comenzar, en la que me depara un lunes rebosante de mediocridad cotidiana, sazonada con cantidades de decepciones personales que no voy a detallar solidamente en este espacio, y por supuesto, la infaltable sensación de no estar llegando a ninguna parte. Y aclaro antes de que venga alguien corriendo al grito de “usted es un quejoso histérico amargado bueno para nada”, que el tono ya hastiantemente oscuro y desesperanzado de lo que escribo tiene su fundamento primordialmente en el hecho de que es en esta textura literaria en la que me muevo con mayor fluidez, creo. Con esto quisiera da a entender de una vez por todas y de manera concreta que si su noble servidor se encontrara de mejor humor, en este momento estaria sabiamente intentando conciliar el sueño o mirando algun corto poco serio y pretencioso de los que abundan a estas horas en la tv, y no friendo lentamente su cerebro a escasos centímetros del monitor, con una deliciosa seguidilla de videos de fondo entre los que se leen nombres como Toto o Billy idol, tratando de expresar sumergido en el deprimente ambiente virtual del procesador de texto vaya uno a saber que cosa. De una u otra manera se que mañana inevitablemente me levantare una hora después de lo programado, me pegare un baño de mala gana y luego contemplare inerte la matanza salvaje de un indefenso pajarito a manos de mi implacable gato, sin poder hacer nada para evitarlo a tiempo porque pues, bueno, se me quemaban los varenikys, y Tarugo se veía muy, muy enojado. Pero bueno, volviendo o intentando volver al borroso y poco consistente disparador expresivo del momento, que por cierto ya paso hace rato, la cuestión seria que el día de hoy, o mejor dicho, ayer no se sintió como un domingo tradicional, con lo que no estoy queriendo decir que haya ocurrido algún acontecimiento importante sino mas bien todo lo contrario, Ya mismo doy por entendido que la fecha en cuestión no carga consigo ningún elemento sustancial de contraste al cual referirme.
Es una sensación de ahogo en realidad, un mareo emocional, no saber donde estoy parado. No.
No simplemente eso, hay algo atrás, o mejor dicho, no hay NADA atrás., un vació enorme. Para ilustrarlo de manera mas colorida diré que en algún punto de la avenida Meeks (si preguntan que diablos hacia ahí, explico antes que nada que ante estas situaciones emocionales tiendo a alejarme de los lugares físicos obvios y caminar a la deriva o casi) me di cuenta de que si no fuese por mi propia conciencia y el espacio físico que ocupa mi cuerpo prácticamente no existo. No se por que me puse a pensar en semejante pavada existencialista, pero no lo encare desde el ángulo filosófico como dictan mis costumbres de improductividad, sino desde el lado anímico, por el cual es de imaginarse que la conclusión no me cayo nada bien.
Y para teminar de mambearlo a usted, amable lector, le explico que tal fecha transcurrio hace como un mes y medio o dos y que gran parte de este texto fue desempolvado solo para fusionarse con quiza la mas insustancial catarsis jamas escrita, conformando asi una bochornosa estetica de enredo espacio-temporal. Como sea, poco impota a esta altura de la noche, vamos a salir gente?
Digo porque ustedes se quedan clavados ahi armando oooooootro mientras se van haciendo las tres de la mañana y sigue sin pasar nada, no sea cosa de que terminemos empacados como sardinas en un pequeño y aplastado 160 que se queda a severas cuadras del tio bizarro como paso dos o tres semanas despues, y yo sin dormir caigo en el aula con todo el olor a cerveza del mundo solo para celebrar una indudablemente gloriosa victoria contra la unla, escuchando interminables soliloquios barrocos de organo que me traen a la cabeza los cuelgues de in-a-ganna-da-vida. Pero ¿en que se puede pensar cuando suena de fondo este derroche (in) progresivo? Abro los ojos entonces y lo primero que veo no podia se otra cosa que esa mano pasandome una botella del mas espantosamente empalagoso licor de ya ni me acuerdo que. Es curiosa la manera en la que los escalofrios del apocalipsis van creciendo adentro mio a medida que voy levantando la mirada, clara señal de...
...de que sera mejor apurar el trago, quemarme un poco la garganta y callar esas vocesitas. Despues de todo al menos siento que estoy un poquito mas vivo.
martes, 5 de junio de 2007
Hacia frió, mucho frió
Y caminaba rápido
Contra el viento, rápido
Se alejaba
Se ahogaba en el momento mas presente
Más filoso
No era de día
No era de noche
Y el reloj no tenia agujas
Miraba de frente una pared
Gritaba
Que no tenía miedo
Gritaba y esperaba
Se sentó
Tenía tanto frió.
A sus espaldas
Creyó ver
Alguien que miraba.
Y caminaba rápido
Contra el viento, rápido
Se alejaba
Se ahogaba en el momento mas presente
Más filoso
No era de día
No era de noche
Y el reloj no tenia agujas
Miraba de frente una pared
Gritaba
Que no tenía miedo
Gritaba y esperaba
Se sentó
Tenía tanto frió.
A sus espaldas
Creyó ver
Alguien que miraba.
viernes, 4 de mayo de 2007
A reminder
No, en realidad tengo ganas de escribir y cosas para subir...
Bastantes ganas de hacer algo productivo en realidad.
pero ultimamente me estoy dando cuenta de que me veo bastante estupido hablando, escribiendo, haciendo o intentando hacer tal o cual cosa, etc.
O sea, esto ya salta en evidencia en el hecho mismo de escribir estas palabras que es mas que seguro que nadie se va a gastar en leer, mas alla de algun que otro conocido que dira "ahi esta otra vez ese nabo medio loquito que no se quien se cree que es".
No se, publico eso como recordatorio, para cuando este viejo, gordo, pelado y con la cabeza quemada por tanta mierda, diciendome que desperdicie mi vida...
Un recordatorio de que lo intente.
Bastantes ganas de hacer algo productivo en realidad.
pero ultimamente me estoy dando cuenta de que me veo bastante estupido hablando, escribiendo, haciendo o intentando hacer tal o cual cosa, etc.
O sea, esto ya salta en evidencia en el hecho mismo de escribir estas palabras que es mas que seguro que nadie se va a gastar en leer, mas alla de algun que otro conocido que dira "ahi esta otra vez ese nabo medio loquito que no se quien se cree que es".
No se, publico eso como recordatorio, para cuando este viejo, gordo, pelado y con la cabeza quemada por tanta mierda, diciendome que desperdicie mi vida...
Un recordatorio de que lo intente.
lunes, 16 de abril de 2007
Enter Mr. Hyde
Funny, ha ha
Funny how?
Así es, señor
A esto llegamos
Y más
Y se me ponen filosos los dientes, oh si.
Por un minuto siento la necesidad de abrir la jaula
Ffffffff….
Hoy
Al menos hoy
Soy de los que si no tienen lo que quieren,
Arruinan la fiesta entonces
Odioso, ¿no?
Estoy a un millón de kilómetros de piel
A dos millones de kilómetros de histeria
¿Que mierda te importa entonces?
Nunca importa nunca
Deja que el bebe llore
(Te dije que no había que mentirle en eso)
Pedagogía básica, blah, blah
Aleteando como gallina psiquiátrica en la tierra de “a nadie le hace cosquillas siquiera”
Ahora si, vomitando
La vanidad más primitiva
De gritar que estoy acá
Y que me creció una navaja en la punta de la lengua
Para pincharte hasta que me digas que carajo soy
Porque todos estos espejitos silenciosos
Me tienen las pelotas llenas
Stop
I want to,
I want to be someone else or I'll explode
Floating upon the surface for The birds,
the birds,
the birds
You want me?,
well fucking well come and find me
I'll be waiting
with a gun and a pack of sandwiches
And nothing,
nothing,
nothing,
NOTHING.
You want me?,
well, come on and break the door down
You want me?,
fucking come on and break the door down
I'm ready,
I'm ready,
I'm ready,
I'M READY.
Funny how?
Así es, señor
A esto llegamos
Y más
Y se me ponen filosos los dientes, oh si.
Por un minuto siento la necesidad de abrir la jaula
Ffffffff….
Hoy
Al menos hoy
Soy de los que si no tienen lo que quieren,
Arruinan la fiesta entonces
Odioso, ¿no?
Estoy a un millón de kilómetros de piel
A dos millones de kilómetros de histeria
¿Que mierda te importa entonces?
Nunca importa nunca
Deja que el bebe llore
(Te dije que no había que mentirle en eso)
Pedagogía básica, blah, blah
Aleteando como gallina psiquiátrica en la tierra de “a nadie le hace cosquillas siquiera”
Ahora si, vomitando
La vanidad más primitiva
De gritar que estoy acá
Y que me creció una navaja en la punta de la lengua
Para pincharte hasta que me digas que carajo soy
Porque todos estos espejitos silenciosos
Me tienen las pelotas llenas
Stop
I want to,
I want to be someone else or I'll explode
Floating upon the surface for The birds,
the birds,
the birds
You want me?,
well fucking well come and find me
I'll be waiting
with a gun and a pack of sandwiches
And nothing,
nothing,
nothing,
NOTHING.
You want me?,
well, come on and break the door down
You want me?,
fucking come on and break the door down
I'm ready,
I'm ready,
I'm ready,
I'M READY.
lunes, 9 de abril de 2007
Tu cabecita
Ese enorme y vasto territorio lleno de posibilidades
Sirve para dibujar el mundo como más te gusta
Donde sos lo único que importa
Donde es todo por y para vos
Allá afuera
No hay nada más que paredes frías
Ok?
No hay nada más que paredes frías
Y entes
De vez en cuando
Entes caminando al costado
Lejos
Y mirando para abajo
Tal vez escribiendo en una pequeña libreta
Que tal vez nunca vas a ver
Y tal vez es mejor así
En una de esas
Te torpezas con alguien
Y si es lo suficientemente grave
Te va a pedir disculpas
Ese enorme y vasto territorio lleno de posibilidades
Sirve para dibujar el mundo como más te gusta
Donde sos lo único que importa
Donde es todo por y para vos
Allá afuera
No hay nada más que paredes frías
Ok?
No hay nada más que paredes frías
Y entes
De vez en cuando
Entes caminando al costado
Lejos
Y mirando para abajo
Tal vez escribiendo en una pequeña libreta
Que tal vez nunca vas a ver
Y tal vez es mejor así
En una de esas
Te torpezas con alguien
Y si es lo suficientemente grave
Te va a pedir disculpas
lunes, 26 de marzo de 2007
Mas excavaciónes...
(Jah, este es muy teenager, me hace dudar... Pero ya fué, me hare guionista de Cris Morena de ultima. Tendre que pasar por el ritual de iniciacion satanico de los Usurpadores de Mentes Jovenes, pero como viene la mano nesecito un laburo cuanto antes.)
-Te manda saludos mi abuela.- escupió en medio de un suspiro mientras arribaba del pasillo –Dijo que me quiere regalar un celular.
-Si, que lo pague ella.- le contesto la madre sin dejar de lavar los platos.
Se sentó en la mesa y se puso a revolver migas de torta con la cuchara. Cuando escuchó el chirrido de la canilla cerrándose apretó los dientes. Ella se dio vuelta y lo contemplo en silencio durante unos segundos.
-¿No vas a hacer nada con tus amigos?...
(Se limito a mirarla a los ojos. Ahora el silencio era insoportable.)
…Bueno che, eso ya paso hace mucho…
(Siguió mirándola; con cierto aire de incredulidad.)
…Bueno, ¿Qué se yo, hijo?, cumplís dieciocho y te quedas encerrado en casa como se nada.
-No tengo ganas de salir, ¿ok?. No me siento bien.-dijo bajando la mirada al plato.
Ella dejo salir un resoplido interminable –Como quieras hijo- Nuevamente el silencio -Yo me voy a la cama.
-Yo también, hasta mañana.
Se inclino para besarlo en la frente. Le sujeto la cara unos segundos para buscarle en vano la mirada. Luego siguió caminando hasta desvanecerse en la oscuridad del pasillo. El se quedo unos minutos mirando como una mosca se posaba en el pequeño plato.
Un suspiro profundo le sigue al sonido de la puerta de su cuarto cerrándose. Luego sentarse en la cama pisando el borde y apoyando la espalda sobre el póster de Nirvana que ya le empezaba a quedar chico, mientras sus dedos se agarran del Jean gastado de turno. Esa era la ceremonia casi ineludible de todas las noches. Y pensar, mirar fijo a la pared, el escritorio, la computadora tecnológicamente prehistórica, la guitarra en su debida funda y todas esas cosas que le causan más problemas de los que le solucionan. Y pensar.
Repentinamente cambio la posición de sus cejas. Metió la mano en su bolsillo y muy lentamente, como si estuviera cometiendo alguna clase de acto morboso y bajo, saco un pequeño pedazo de papel cortado a mano. En una caligrafía temblorosa y deforme que le costo descifrar se leían una fecha, una hora y un lugar.
-Son de Congreso, no hacen nada que se parezca a algo que hallas escuchado por acá, totalmente under, sabelo.- le había dicho un compañero del curso de admisión que seguía por seguir algo nomás.-vení a verlos, vale la pena.-dijo mientras terminaba de anotar el papel y se lo daba, hacia ya una semana y media. Miro el reloj, eran las doce y cuarto. Se quedo unos minutos sentado en el borde de la cama, mirándose los pies y jugueteando con el papel. Luego se puso de pie, se acerco a la ventana y se reclino en el borde. Leve sonido de viento, sirenas, ladridos, luces encendiéndose y apagándose casi con ritmo. Cuando se quiso dar cuenta, su dedo estaba dibujando curvas en el vidrio sucio. Bruscamente se dio vuelta y abrió el placard, tomo un abrigo adecuado y se dispuso a ejecutar el cuidadoso escape.
No sin una previa expedición al baño, seguida de un falso retorno a su cuarto (cerrando la puerta desde afuera), se encamino silenciosamente a la puerta principal y emprendió la minuciosa tarea de abrir y cerrar la cerradura sin emitir ruido alguno. Una vez en el pasillo, evito la tontería de llamar al ascensor sino hasta haber bajado dos pisos por la escalera y en puntas de pie. Abajo, como era de esperarse, no había portero.
Fueron tres heladas cuadras, pisando una combinación uniforme de hojas secas y baldosas escarchadas, cruzándose con un perro decrepito que lo miraba mientras caminaba en medio de la calle. Ya en la avenida se sentó cerca de la parada y espero con paciencia. El colectivo se tomo su tiempo, pero llego vacío.
Eligio un asiento atrás a la izquierda y se puso a mirar la ventana. Adormecido, se dejo hipnotizar por el avance casi constante del colectivo. Edificios, pórticos, árboles, ventanales, veredas, esquinas. Distintas calles, distintos ambientes se sucedieron fundiéndose con el reflejo intermitente de su rostro risueño. Orientado por una plaza se bajo y siguió camino por una avenida de veredas angostas y locales cerrados. Al lado de un kiosco encontró a un sujeto parado delante de una puerta apenas iluminada.
-¿Acá es…?
-Si, pasa.
Las leyes de Murfy se cumplieron a la perfección y la mano que sujetaba los documentos se quedo en el bolsillo. Subió por una escalera enorme y oscura, en cuya cima encontró una pequeña mesa de madera presidida por una chica exageradamente maquillada y con cierto aire snob, quien le indico que el precio de la entrada (el papelito de color celeste sellado) era de cinco pesos. Puso el billete sobre la mesita y atravesó una pesada cortina negra a su derecha.
La sensación era la de haber caído por el agujero del conejo. Se encontró con un lugar que poco y nada tenia que ver con el afuera. La iluminación tenue, los afiches y los discos de vinilo cubrían las altísimas paredes rojas. Entre medio de una convención de personajes de lo más variados encontró al responsable de su presencia en ese peculiar agujero.
-Miren quien llego. Creí que no ibas a venir desgraciado.- (saludo de manos).
-No, estaba en mi casa y me acorde del papel que me habías dado.- dijo mientras se daba cuenta de que estaba con una chica.
-Bien por vos, tenés que escuchar esta banda. ¿Llegaste bien o estuviste dando vueltas?
-Llegue bien, me imaginaba que era por acá.
-Tuviste suerte, es medio difícil encontrar este pozo.-le dijo mirando a un costado- Sentate por ahí o busaca un lugar, que yo voy a ver por que tardan tanto.
Dio media vuelta y siguió camino, solo.
-Que tipo tan amable.-dijo con severa ironía la chica igualmente abandonada.
-Si, la verdad…- balbuceo (sobresaltado) entre una leve sonrisa-¿te trajo el?
-No, vine sola. Me lo encontré recién.
(Se dejo escuchar un redoblante y el sonido de una guitarra enchufándose)
-parece que hay señales de vida por allá.- dijo ella haciendo señas con el pulgar. Atravesaron una pared mutilada y entraron a un recinto no muy grande, cuyo fondo estaba cubierto por una especie de telón negro. En el piso había varias rondas de personas sentadas a lo indio. Ellos se sentaron contra una pared alfombrada.
-¿Los conoces?- le pregunto ella.
-No, la verdad es que no tengo la más pálida idea de qué vine a ver.- contesto negando con la cabeza.
-Ah, genial, entonces estamos en la misma situación.
Lentamente comenzó a abrirse el telón. Lo primero en escucharse entonces fue una batería constante y monótona, le siguió un bajo con la misma proclama. Finalmente entro en escena la guitarra, estridente y cruda, pero que nada tenia que ver con las obviedades del rock & roll. Cuando el guitarrista se lanzo al micrófono hubo un sobresalto generalizado; nadie esperaba ser invadido por esa voz grave, abrupta, penetrante, que se devoraba la sala sin piedad.
-Suenan como Joy Division- exclamo ella sin poder ocultar cierto entusiasmo- pero también tienen mucho de…
Velvet Underground, ¿no?-Interrumpió el. Se miraron y rieron cual chiste tonto.
-Algo así.-le contesto cubriéndose la boca.
Observaron y escucharon sin decir una palabra. Ya eran presas de aquella peculiar música, un sonido claustrofóbico pero a su vez vertiginoso y fluido. Terminado el extenuante concierto, tardaron bastante en borrarse la expresión de fascinación. Para ese entonces habían perdido la noción del tiempo.
Ella se adelanto y pregunto la hora. Un tipo con barba saco de su morral un celular y le dijo que pasaban de las cinco. Puso cara de horror.
-Como que se hizo demasiado tarde. Tendría que ir a esperar el colectivo.
-Yo me largo también. Además el ambiente esta empezando a decaer.- dijo el haciendo referencia a una música industrial que ya empezaba a molestar. Ella sonrió.
Bajaron por la escalera y se encontraron con una realidad aun más fría, la ciudad estaba cubierta por una densa niebla y la vereda estaba mojada. Caminaron por la parte arbolada de la avenida y divagaron sobre la banda como niños recién salidos del cine. Llegaron a la parada y se sentaron en el piso al mismo tiempo.
-Suerte que todavía no amaneció.- Dijo uno de ellos.
Pasados varios minutos llego un colectivo. Ella lo saludo con un beso y puso un pie en el escalón.
-Gracias por acompañarme.
Pagó los ochenta centavos y se fue atrás, pero antes de sentarse se quedo viendo la ventana trasera, mirándolo desvanecerse en la niebla.
Una vez sentada se quedo mirando su ventana durante todo el viaje. Unas gotitas de llovizna comenzaron a deformar la imagen de los árboles anaranjados. Seguía siendo de noche cuando llegó al edificio. Abrió la puerta y entro en el ascensor de manera tan mecánica que cuando se quiso dar cuenta estaba en el octavo. Abrió y cerro la puerta con mucho cuidado, camino despacito para asomarse a la cocina. Cuatro o cinco moscas revoloteaban alrededor de un platito lleno de migas.
Un suspiro profundo le siguió al sonido de la puerta de su cuarto cerrándose. Luego se sentó en la cama pisando el borde y mientras sus dedos se agarraban de la pollera verde ya bastante avejentada, apoyó la espalda sobre el póster de Nirvana que ya le empezaba a quedar chico.
-Te manda saludos mi abuela.- escupió en medio de un suspiro mientras arribaba del pasillo –Dijo que me quiere regalar un celular.
-Si, que lo pague ella.- le contesto la madre sin dejar de lavar los platos.
Se sentó en la mesa y se puso a revolver migas de torta con la cuchara. Cuando escuchó el chirrido de la canilla cerrándose apretó los dientes. Ella se dio vuelta y lo contemplo en silencio durante unos segundos.
-¿No vas a hacer nada con tus amigos?...
(Se limito a mirarla a los ojos. Ahora el silencio era insoportable.)
…Bueno che, eso ya paso hace mucho…
(Siguió mirándola; con cierto aire de incredulidad.)
…Bueno, ¿Qué se yo, hijo?, cumplís dieciocho y te quedas encerrado en casa como se nada.
-No tengo ganas de salir, ¿ok?. No me siento bien.-dijo bajando la mirada al plato.
Ella dejo salir un resoplido interminable –Como quieras hijo- Nuevamente el silencio -Yo me voy a la cama.
-Yo también, hasta mañana.
Se inclino para besarlo en la frente. Le sujeto la cara unos segundos para buscarle en vano la mirada. Luego siguió caminando hasta desvanecerse en la oscuridad del pasillo. El se quedo unos minutos mirando como una mosca se posaba en el pequeño plato.
Un suspiro profundo le sigue al sonido de la puerta de su cuarto cerrándose. Luego sentarse en la cama pisando el borde y apoyando la espalda sobre el póster de Nirvana que ya le empezaba a quedar chico, mientras sus dedos se agarran del Jean gastado de turno. Esa era la ceremonia casi ineludible de todas las noches. Y pensar, mirar fijo a la pared, el escritorio, la computadora tecnológicamente prehistórica, la guitarra en su debida funda y todas esas cosas que le causan más problemas de los que le solucionan. Y pensar.
Repentinamente cambio la posición de sus cejas. Metió la mano en su bolsillo y muy lentamente, como si estuviera cometiendo alguna clase de acto morboso y bajo, saco un pequeño pedazo de papel cortado a mano. En una caligrafía temblorosa y deforme que le costo descifrar se leían una fecha, una hora y un lugar.
-Son de Congreso, no hacen nada que se parezca a algo que hallas escuchado por acá, totalmente under, sabelo.- le había dicho un compañero del curso de admisión que seguía por seguir algo nomás.-vení a verlos, vale la pena.-dijo mientras terminaba de anotar el papel y se lo daba, hacia ya una semana y media. Miro el reloj, eran las doce y cuarto. Se quedo unos minutos sentado en el borde de la cama, mirándose los pies y jugueteando con el papel. Luego se puso de pie, se acerco a la ventana y se reclino en el borde. Leve sonido de viento, sirenas, ladridos, luces encendiéndose y apagándose casi con ritmo. Cuando se quiso dar cuenta, su dedo estaba dibujando curvas en el vidrio sucio. Bruscamente se dio vuelta y abrió el placard, tomo un abrigo adecuado y se dispuso a ejecutar el cuidadoso escape.
No sin una previa expedición al baño, seguida de un falso retorno a su cuarto (cerrando la puerta desde afuera), se encamino silenciosamente a la puerta principal y emprendió la minuciosa tarea de abrir y cerrar la cerradura sin emitir ruido alguno. Una vez en el pasillo, evito la tontería de llamar al ascensor sino hasta haber bajado dos pisos por la escalera y en puntas de pie. Abajo, como era de esperarse, no había portero.
Fueron tres heladas cuadras, pisando una combinación uniforme de hojas secas y baldosas escarchadas, cruzándose con un perro decrepito que lo miraba mientras caminaba en medio de la calle. Ya en la avenida se sentó cerca de la parada y espero con paciencia. El colectivo se tomo su tiempo, pero llego vacío.
Eligio un asiento atrás a la izquierda y se puso a mirar la ventana. Adormecido, se dejo hipnotizar por el avance casi constante del colectivo. Edificios, pórticos, árboles, ventanales, veredas, esquinas. Distintas calles, distintos ambientes se sucedieron fundiéndose con el reflejo intermitente de su rostro risueño. Orientado por una plaza se bajo y siguió camino por una avenida de veredas angostas y locales cerrados. Al lado de un kiosco encontró a un sujeto parado delante de una puerta apenas iluminada.
-¿Acá es…?
-Si, pasa.
Las leyes de Murfy se cumplieron a la perfección y la mano que sujetaba los documentos se quedo en el bolsillo. Subió por una escalera enorme y oscura, en cuya cima encontró una pequeña mesa de madera presidida por una chica exageradamente maquillada y con cierto aire snob, quien le indico que el precio de la entrada (el papelito de color celeste sellado) era de cinco pesos. Puso el billete sobre la mesita y atravesó una pesada cortina negra a su derecha.
La sensación era la de haber caído por el agujero del conejo. Se encontró con un lugar que poco y nada tenia que ver con el afuera. La iluminación tenue, los afiches y los discos de vinilo cubrían las altísimas paredes rojas. Entre medio de una convención de personajes de lo más variados encontró al responsable de su presencia en ese peculiar agujero.
-Miren quien llego. Creí que no ibas a venir desgraciado.- (saludo de manos).
-No, estaba en mi casa y me acorde del papel que me habías dado.- dijo mientras se daba cuenta de que estaba con una chica.
-Bien por vos, tenés que escuchar esta banda. ¿Llegaste bien o estuviste dando vueltas?
-Llegue bien, me imaginaba que era por acá.
-Tuviste suerte, es medio difícil encontrar este pozo.-le dijo mirando a un costado- Sentate por ahí o busaca un lugar, que yo voy a ver por que tardan tanto.
Dio media vuelta y siguió camino, solo.
-Que tipo tan amable.-dijo con severa ironía la chica igualmente abandonada.
-Si, la verdad…- balbuceo (sobresaltado) entre una leve sonrisa-¿te trajo el?
-No, vine sola. Me lo encontré recién.
(Se dejo escuchar un redoblante y el sonido de una guitarra enchufándose)
-parece que hay señales de vida por allá.- dijo ella haciendo señas con el pulgar. Atravesaron una pared mutilada y entraron a un recinto no muy grande, cuyo fondo estaba cubierto por una especie de telón negro. En el piso había varias rondas de personas sentadas a lo indio. Ellos se sentaron contra una pared alfombrada.
-¿Los conoces?- le pregunto ella.
-No, la verdad es que no tengo la más pálida idea de qué vine a ver.- contesto negando con la cabeza.
-Ah, genial, entonces estamos en la misma situación.
Lentamente comenzó a abrirse el telón. Lo primero en escucharse entonces fue una batería constante y monótona, le siguió un bajo con la misma proclama. Finalmente entro en escena la guitarra, estridente y cruda, pero que nada tenia que ver con las obviedades del rock & roll. Cuando el guitarrista se lanzo al micrófono hubo un sobresalto generalizado; nadie esperaba ser invadido por esa voz grave, abrupta, penetrante, que se devoraba la sala sin piedad.
-Suenan como Joy Division- exclamo ella sin poder ocultar cierto entusiasmo- pero también tienen mucho de…
Velvet Underground, ¿no?-Interrumpió el. Se miraron y rieron cual chiste tonto.
-Algo así.-le contesto cubriéndose la boca.
Observaron y escucharon sin decir una palabra. Ya eran presas de aquella peculiar música, un sonido claustrofóbico pero a su vez vertiginoso y fluido. Terminado el extenuante concierto, tardaron bastante en borrarse la expresión de fascinación. Para ese entonces habían perdido la noción del tiempo.
Ella se adelanto y pregunto la hora. Un tipo con barba saco de su morral un celular y le dijo que pasaban de las cinco. Puso cara de horror.
-Como que se hizo demasiado tarde. Tendría que ir a esperar el colectivo.
-Yo me largo también. Además el ambiente esta empezando a decaer.- dijo el haciendo referencia a una música industrial que ya empezaba a molestar. Ella sonrió.
Bajaron por la escalera y se encontraron con una realidad aun más fría, la ciudad estaba cubierta por una densa niebla y la vereda estaba mojada. Caminaron por la parte arbolada de la avenida y divagaron sobre la banda como niños recién salidos del cine. Llegaron a la parada y se sentaron en el piso al mismo tiempo.
-Suerte que todavía no amaneció.- Dijo uno de ellos.
Pasados varios minutos llego un colectivo. Ella lo saludo con un beso y puso un pie en el escalón.
-Gracias por acompañarme.
Pagó los ochenta centavos y se fue atrás, pero antes de sentarse se quedo viendo la ventana trasera, mirándolo desvanecerse en la niebla.
Una vez sentada se quedo mirando su ventana durante todo el viaje. Unas gotitas de llovizna comenzaron a deformar la imagen de los árboles anaranjados. Seguía siendo de noche cuando llegó al edificio. Abrió la puerta y entro en el ascensor de manera tan mecánica que cuando se quiso dar cuenta estaba en el octavo. Abrió y cerro la puerta con mucho cuidado, camino despacito para asomarse a la cocina. Cuatro o cinco moscas revoloteaban alrededor de un platito lleno de migas.
Un suspiro profundo le siguió al sonido de la puerta de su cuarto cerrándose. Luego se sentó en la cama pisando el borde y mientras sus dedos se agarraban de la pollera verde ya bastante avejentada, apoyó la espalda sobre el póster de Nirvana que ya le empezaba a quedar chico.
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