domingo, 14 de octubre de 2007

Maestro, la calle Kafka corre como esta?

Sentado miro como el fuego termina de comerse las paredes y el techo. Y mientras me asfixio y se me va chamuscando la piel evaluo por infinitesima vez la situación. La manguera de incendios esta inmaculadamente enrollada detrás de un vidrio. Arriba del vidrio en un cartel alumbrado dice claramente “NO ROMPER”. Y yo estoy sentado evaluando la situación. Claro esta que mis circunstancias no me permiten desperdiciar energías en otra cosa que no sea analizar minuciosamente mis posibilidades hasta encontrar una solución efectiva, porque siempre existe una solución especifica y definitiva para cada situación, porque así es como tiene que funcionar este mundo. Pero llevo ya tanto tiempo así, viendo como el fuego avanza y me quema y me asfixia cada vez mas, sin que se me ocurra idea alguna. ¿Pedir ayuda? Fue mi reacción instantánea ni bien aparecieron las primeras flamas, gritar desesperadamente pidiendo auxilio. Pero no tuve respuesta, únicamente llegue a escuchar algo que sonaba como risas atrás de las paredes. Había un teléfono, creo que ya se derritió. Busque por todos lados pero no encontré ningún numero anotado, así que desesperado marque al azar. Me atendió una voz calida y dulce:
-Créeme, lamento mucho la situación en la que estas, todos lo lamentamos. Pero es un problema que tenes que saber enfrentar por vos mismo y nosotros creemos en vos, confiamos en que podes resolver esto por tu cuenta. Así que te deseo, te deseamos, la mejor de las suertes…
Le grite, le suplique, la insulte. Era una grabación. Marque un numero diferente y ocurrió lo mismo, dos o tres veces. Luego las llamas se tragaron el teléfono.

Sentado miro el vidrio de la manguera, el cartel de letras largas y severas: NO ROMPER. Y el fuego avanza.

Trato de pararme, pero estoy muy débil y adolorido, y me falta el aire. Me arrastro entonces hacia el vidrio y me incorporo frente a este. Guardo un poco de aire en los pulmones, aprieto el puño y cierro los ojos. Lo golpeo con todas las fuerzas que me quedan, pero ni siquiera un rasguño, el vidrio sigue intacto y mi mano adolorida me hace chillar como un cerdo. Nuevamente escucho algo como risas detrás de las paredes. Ignorando el dolor lo intento una segunda vez, nada. Solo más dolor y mas risas.

Respiro,
lenta
y fatigosamente,
me quemo
El vidrio “NO ROMPER”
Las risas detrás de las paredes
El fuego me alumbra,
mi cara se refleja en el vidrio.
Aprieto el puño

El vidrio se convierte en una lluvia de cristales que se entierran en mi mano, mi cara, mis ojos. Nuevamente chillo como un cerdo mientras me desmorono. La manguera entonces, cae desenrollándose sobre mí, como una caótica piel muerta de serpiente.
Busco el grifo, que esta justo sobre mí. Trato de abrirlo pero esta increíblemente duro, me consume fuerzas que no tengo y las heridas no me dejan de sangrar, la sangre brota cada vez más a medida que fuerzo los músculos. Finalmente comienza a fluir el agua, muy poco al principio, luego con mas y mas presión. En poco tiempo un enorme chorro de agua brota incontrolable de la manguera, apagando al instante cada llama que toca. El fuego no tarda en desaparecer por completo, el agua helada sale de la manguera con mas y mas fuerza, cubriéndome, aliviándome, extasiándome. Ya solo hay agua y vapor dentro de la habitación, el piso ya esta completamente inundado. Entonces me incorporo una vez más para cerrar el grifo, pero es imposible. Esta sólido, no se mueve, por más fuerza que haga sigue rígido como si se tratara de una sola pieza. Y el agua no deja de brotar cada vez con más intensidad, literalmente un caudal de río sale de esa manguera. Y antes de que me de cuenta ya estoy flotando en el agua, y ya no alcanzo el grifo. El techo se acerca cada vez más, y yo floto exhausto en el agua que asciende. Finalmente llego a tocar el techo con mi cabeza y unos segundos después ya no hay mas que agua en la habitación. Miles de pequeños cristales flotan y revolotean alrededor mío. Reflejan la lumbre blanca y artificial del cartel de “NO ROMPER”, como pequeños destellos erráticos.
Luego se me acaba el aire, eso es todo.

2 comentarios:

Lana dijo...

miguel
nos re sarpamos ayer en lo del negro
viendo 1000 fasos (sic)

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

voy a morirme lentamente hoy
no sabes como estoy..

Poly dijo...

Lo peor de todo esto es que todos piensan que lo podes resolver por vos solo. Todos.
Se deberian ir a lavarse el orto con querosen.